Marina Joven: “Me siento orgullosa de pertenecer a El Frago”

“Queridos Fragolinos y Fragolinas,

 

Estar en este balcón hoy, el primer miércoles de agosto, es un gran honor para mí porque ser la pregonera de las fiestas más esperadas por todos nosotros es algo que no tiene precio. Por eso, me gustaría agradecer a la Junta que hayan pensado en mí para este papel y felicitarles por el gran trabajo que han hecho y seguirán haciendo.

Amigos, a veces la vida te da una coz y…sin comerlo ni beberlo, te encuentras en una situacion dificil para ti y para los de tu alrededor.

En mi caso, como sabéis todo empezó con una lesión y ahora no puedo andar, necesito ayuda para salir de casa, ir al fosal o a cualquier sitio del Frago ya que….seamos sinceros, nuestro pueblo no está pensado para ir en una silla de ruedas.

Cuando la vida y tu mundo se vuelven del revés, es entonces cuando un día, tienes que pararte y elegir una de las dos opciones: dejar que gane la enfermedad o enfrentarte a ella. Yo, como muchos de vosotros, decidí escoger la segunda opción (la cual, como muchos sabréis, no es nada fácil) pero es el momento de luchar, esforzarse, adoptar una actitud positiva, vencer las difcultades que van apareciendo y seguir adelante. Y, todo esto lo he podido conseguir gracias a mi familia y amigos, amigos como vosotros, haciéndome la vida más fácil, os lo aseguro, así que MIL GRACIAS A TODOS.

Por otra parte, me siento orgullosa de pertenecer a El Frago, de sentirme una fragolina más, hayamos nacido aquí o no, El Frago, es un pueblo que nos ha acogido y seguirá acogiendo a todo el mundo que quiera poner su granito de arena.

Pero no nos podemos quedar ahí, debemos participar y colaborar en todo lo que podamos porque así, entre todos, es más facil. Por eso, os pido que, como todos los años, dediquemos todos algo de tiempo de nuestra vida a La Fragolina, al pueblo para que estos días sean más llevaderos para todos pudiendo vivir las fiestas desde dentro y desde fuera.

Soy consciente de que estamos de fiestas, es tiempo de disfrutar, de dejar atrás el trabajo y las labores del día a día para poder así, cargar las pilas, disfrutar de cada uno de los actos junto a las personas a las que queremos, disfrutar de cada momento, de cada charradica y de cada cerveza en buena compañía porque la vida está llena de esos pequeños instantes que nos perdemos y a los que no les damos la importancia necesaria.

Por eso, vividlos, trabajar la amistad y el amor cada día, minuto a minuto, disfrutad y dejar disfrutar a los de vuestro alrededor y veréis como vuestra vida está más llena y seréis más felices (o eso es lo que la vida y la enfermedad me ha enseñado).

No puedo olvidarme, precisamente en estos días, de la gente que ya no está con nosotros pero a los que debemos honrar disfrutando de cada una de las actividades que hagamos porque…estén donde estén estoy segura de que querrían vernos felices y disfrutando.

Por eso mismo, por la fragilidad de las personas, por no saber cuando la vida nos dará una patada y nos veremos en situaciones difíciles, tenemos que decirnos sin miedo que nos queremos.

Hijos, no es de vergüenza decirles a vuestros padres “te quiero”. Padres, no esperéis ocasiones especiales para decirles a vuestros hijos que los queréis. Os ruego que aprovechéis cualquier momento, cualquier lugar para daos un abrazo y deciros lo mucho que os queréis.

¡Ah! Y recordad, este año el hashtag para las fiestas en las redes sociales es: #fiestaselfrago2016.

Y después de todo este rollo que os he contado, fragolinos y fragolinas, me gustaría deciros de corazón que OS QUIERO, daros LAS GRACIAS y por supuesto desearos FELICES FIESTAS!!!”

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Carmen Romeo: “Para mí, fiestas eran solo las de El Frago”

Oooooh, San Tabardillo ha llegado… Qué pena pero ¡cómo hemos disfrutado estas fiestas! Intensas, emocionantes, calurosas, bailongas… Ha habido de todo y poco a poco vamos a ir repasándolas para no perder el buen sabor de boca tan pronto. Comenzamos con el pregón de fiestas, el primer momento de orgullo fragolino. Y es que Carmen Romeo nos puso los pelos de punta con las palabras que la pregonera nos dedicó para empezar las fiestas. A continuación, el pregón completo: ¡disfutadlo!

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Queridos fragolinos y todos los que nos acompañáis en las fiestas ¡Buenas noches!

En primer lugar quiero dar las gracias a la junta de La Fragolina. A estos jóvenes que han pensando en mí para dar el pregón. Es un gran honor ser pregonera de las fiestas de mi pueblo. también a los que me estáis escuchando, porque, sin vosotros, las fiestas no serían posibles.

Me produce gran emoción hablar desde este balcón, tan simbólico para los fragolinos. Antiguamente era la ventana de la escuela de las niñas, mi escuela hasta los 13 años. Desde aquella ventana, don Bruno y doña Angelita, los maestros de nuestros padres, pronunciaron el discurso de inauguración de este edificio y dieron comienzo a los festejos populares para celebrar tan digno acontecimiento.

Yo me pregunto, y quizá alguno de vosotros también. ¿Por qué estoy aquí? Pues, muy bien no lo sé.

Supongo que es porque en algunos de mis trabajos he rendido un homenaje a El Frago. Por lo menos, así lo sentía yo cuando escribía la historia de nuestras escuelas, o los relatos sobre “las fragolinas de nuestros ayeres”. Y, en todas mis actuaciones, llevo El Frago por bandera.

Siempre que me acerco a temas de nuestro pueblo, busco aquellas historias que me ayuden a entender mejor la identidad fragolina. Pretendo sacar del olvido algunas de las raíces que me pertenecen y que os pertenecen. Conocer y dar a conocer algunas parcelas de esa historia que nos une.

Pero, sobre todo, yo creo que estoy aquí, porque, entre esas historias, he sacado a la luz una especialmente emocionante: la construcción a vecinal de este edificio desde el que estoy hablando. Los fragolinos que esta noche estamos reunidos en esta plaza somos nietos o bisnietos de aquellos hombres y mujeres que escribieron una de las páginas más hermosas en la historia de El Frago. Nuestros abuelos aunaron sus esfuerzos para que sus hijos recibieran una educación digna

Estas escuelas se construyeron en un momento en que más de 5.000 pueblos de España recibieron ayuda del Estado. Pero, a El Frago le negaron la subvención. Y el Ayuntamiento, como era pobre, no podía realizar las obras.El milagro fue que se reunieron todos los vecinos y decidieron construirlas a vecinal. En las obras trabajaron todas las casas del pueblo, sin excepción. Y todos empeñaron sus menguados ahorros. Así que estas paredes son de todos: son vuestras y son mías.

Los grupos escolares que recibieron subvenciones en esa época llevan el nombre de Miguel Primo de Rivera. Pero a las de El Frago, como fueron fruto de un esfuerzo colectivo y no hubo ningún mecenas que las protegiera, las llamaron “Escuelas de El Frago”, así, a secas.

Ahora, centrándome en estas fiestas, como todos sabéis, son un complemento de las patronales, en honor a la Virgen del Rosario.

Como anécdota os diré que el día 10 de noviembre de 1907, siendo alcalde Hermenegildo Beamonte Oruj, el bisabuelo de casa el Piquero, y, a petición de muchos vecinos, se trasladaron las fiestas al día de San Nicolás, que, según ellos, era el verdadero patrón, o patrón titular, del pueblo-

Pero la Virgen del Rosario reclamó sus festejos y el cambio duró pocos años. El tiempo ha ido dando a cada cual lo suyo. A la Virgen del Rosario, las fiestas de octubre. A san Nicolás, la fiesta de los niños de la escuela, como había sido siempre. Y a la Fragolina, las fiestas de agosto.

Hasta los 11 años El Frago fue mi medida del mundo. Con 11 años recién cumplidos fui por primera vez a Zaragoza, a examinarme libre de ingreso de bachillerato, y al cruzar el Ebro, como también os ha pasado a otros fragolinos, exclamé: “¡Qué arbada más grande!”

A los 13 años, viví por primera vez las Fiestas del Pilar. Yo no podía entender cómo la gente llamaba fiestas a unas ceremonias que a mí me resultaban aburridas. Para mí, fiestas eran sólo las de El Frago. Unas fiestas con dos sesiones de baile en la plaza. Y, por supuesto, con un entablao montado por los mozos para que tocaran los músicos de Loarre. Con la llegada de la maquinaria agrícola, el entablao se sustituyó por un tractor.

Hoy sigo sintiendo lo mismo. Y seguiré sintiendo como mías las fiestas de El Frago mientras los mozos monten el entablao y bailemos todos juntos en la plaza.

Brindo por vosotros, por todos los que hacéis posible que la historia y los ritos de El Frago continúen. También quiero brindar por nuestros antepasados. Porque, gracias a ellos, El Frago es un pueblo especial.

Que comience el baile en la plaza, para que podamos seguir celebrando las fiestas todos unidos. Que es una manera muy bella de seguir haciendo pueblo

Vivan El Frago y sus fiestas

Vivan los fragolinos y los que nos acompañáis en estos días.

Buenas noches y felices fiestas.